viernes, 7 de mayo de 2010

Aunque el cuerpo principal es gótico, la torre tiene acabados renacentistas, así como la portada principal y la ampliación desarrollada en la primera mitad del siglo XVIII a partir del crucero. Alberga en su inteior un grandioso retablo mayor de estilo compuesto y aramentos de colosales proporciones, obra de Franciso Palma Burgos.
También destacan el púlpito, el coro y la pila bautismal de mediados del siglo XVIII. Pero sus elementos más importante es el Sagrario, una de las joyas del arte sacro de la provincia de Jaén, data del siglo XVII, construido en madera de ébano, marfil, plata y concha de carey, y compesto por templete con cúpula barroca enmarcado por cuatro columnas de concha con capiteles y basamentos de plata.